Blog Archive

PorStrahl

¿Qué nos quiere imponer el próximo gobierno?

Andrés Alvarez Quesada

Nadie más que uno sabe lo que es mejor para sí mismo. Esto no implica que seamos perfectos, que lo sepamos todo y que no nos equivoquemos nunca, porque sí, por supuesto que cometemos errores y los vamos a seguir cometiendo. Sin embargo, en la medida en que los cometamos por nuestra propia cuenta -y no por decisión de otros- tendremos un aprendizaje y sabremos mejor qué decisiones tomar en el futuro.

El filósofo John Stuart Mill nos decía que si una persona posee una suma razonable de sentido común y de experiencia, su propia manera de ordenar su existencia es la mejor, no porque sea la mejor en sí, sino porque es la suya propia. Así que tendremos aciertos y errores en nuestra vida, ¡pero serán los nuestros! Y dependerá de nosotros mismos cómo lidiemos con ellos y con las circunstancias que nos rodean. Sin embargo, hay quienes piensan diferente y creen que la mayoría de las personas no saben que es lo mejor para sí mismas.

No pasaría nada si estas personas piensan así y listo. Pero no, resulta que además creen que ellas (u otras personas) sí saben lo que es mejor para el resto y, por lo tanto, deberían tomar ciertas decisiones por todos nosotros. Lamentablemente encuentran que desde el Gobierno (o el Estado, en general) es la mejor forma de hacerlo. Así que tratan de imponer a los demás su visión de cómo debería ser la sociedad o cómo debería planificarse nuestra economía.

¡Qué mejor ejemplo que nuestra política electoral en estos momentos! El partido de colores florenses cree que ellos desde el gobierno deben decidir el precio del arroz, que solo Recope puede importar hidrocarburos y que tenemos que comprar ciertos productos más caros como el azúcar, cerveza, lácteos y, hasta hace poco, cemento. No les interesa si el arroz puede ser más barato si el gobierno no decidiera el precio, tampoco les parece relevante si alguien más puede importar y distribuir hidrocarburos de forma más barata y, mucho menos les preocupa que  los consumidores tengamos que pagar más caros esos productos con tal de proteger grandes empresas que en realidad no necesitan ninguna protección.

Por otro lado, un partido que se dice más iluminado cree que desde las esferas del poder político se debe decidir con quién pueden o no casarse las personas y tratar de difundir sus ideas o valores religiosos desde las instituciones del Estado. No consideran que limitar esas decisiones es incidir en la vida privada de las personas, desconocer la igualdad de ellas y predicar en contra de minorías.

Necesitamos menos Estado y más libertad. Decidir si comprar arroz, azúcar, cerveza o lácteos más baratos porque son importados debería ser una decisión nuestra. Al igual que las personas deberían decidir con quién casarse, sin importar su sexo. Es tanto derecho humano el tener una economía próspera donde los consumidores tengan libertad de elegir qué productos comprar y al mejor precio, así como con quien convivir en familia. No faltaran excusas para intentar decirnos lo contrario y justificar estas imposiciones.

Elijamos responsablemente, según nuestras creencias y convicciones, pero no se las impongamos a los demás, mucho menos desde el Estado. Sepamos ser libres, no siervos menguados de partidos políticos, oficinas de gobierno o curules legislativas.

PorStrahl

¿Legislando por Directrices?-Caso Ley de Armas y Explosivos

ANFE

Establece la Constitución Política que en Costa Rica la potestad de legislar reside en la Asamblea Legislativa, siendo los reglamentos y directrices una herramienta que permite aplicar de forma concreta las normas, pero siempre en el marco de las mismas. Esta premisa es violentada por el Ejecutivo, quien con Reglamentos o Directrices muchas veces no ejecuta y pero entra a legislar. Un ejemplo de estas prácticas es el de la Directriz número 1, emitida el 10 de Enero de 2012 por parte del Ministerio de Seguridad Publica para regular el tema de las armas de fuego.

+Entrando en detalle

Actualmente la Ley 7530 da la potestad al Ministerio de Seguridad para regular esta norma y asegurar su debida aplicación. Así las cosas algunos es que tenían dicha responsabilidad, lejos de seguir la voluntad del Legislador han empezado a seguir la propia.

Así digamos que usted compra un revólver y lo matrícula para uso deportivo. Con el tiempo y práctica decide que lo quiere empezar a portar, al ser un arma que conoce bien. Siendo que sus recursos económicos son limitados, decide cambiar su uso de deportivo a seguridad personal. Gracias a la directriz número 1, eso no es posible. Actualmente tendría que venderla a un tercero, adquirirla nuevamente y entonces sí, matricular para un uso distinto.

Otro muestra de la directriz yendo contra la ley, es lo que ocurre con el artículo 23 de la Ley 7530. Este numeral de forma clara indica que los ciudadanos pueden registrar tres armas para portación, y más, siempre que justifiquen en forma escrita las razones de su necesidad. Gracias a la directriz citada, actualmente solo se permite registrar tres, violando el texto de artículo que autoriza a registrar más armas de fuego para portación.

 

Para finalizar, establece dicha directriz que no se inscribirá o dará portación a las personas que tengan “antecedentes penales o policiales” en una serie de delitos. Esto aunque avalado por la Sala Constitucional en el voto 2013-3472, va contra el artículo 7 de la Ley de Armas y Explosivos que solo habla de restricción a quienes tengan condena fija. Por tanto en el tema de la portación de armas, el principio de inocencia que trató de rescatar el Legislador,  fue tomado como una simple recomendación opcional por parte del Ejecutivo.

+Lo nefasto detrás de estas prácticas

Puede que usted como lector lea estos ejemplos y hasta este a favor de las limitaciones que realiza la directriz. Incluso puede ser el caso de que crea que debe restringirse aún más el tema de las Armas en Costa Rica. El caso es que eso no debe de ser decidido a nivel administrativo cuando lo que debe aplicar es una discusión legislativa. Lo lamentable del caso es que este es solo un ejemplo de las prácticas abusivas que por medio de reglamentos y directrices se ha venido dando por parte del Ejecutivo en el país. Puede que hoy no le preocupe, pero parafraseando la conocida frase, primero vienen por unos y si no levantamos la voz por ellos, cuando vengan por ustedes, no quedará ya nadie que lo defienda.

PorStrahl

Lecciones de Estonia para Costa Rica

Peter March

En Costa Rica los políticos y el grueso de la ciudadanía tiene temor al cambio y a la tecnología. Por ejemplo, existen tres distintos sistemas de compras digitales del Estado, pudiendo haber uno solo.

Ha sido imposible la digitalización de los expedientes médicos de los ciudadanos. Mientras miles compran sin problema en tiendas en línea, la Firma Digital sigue siendo relativamente costosa y no es atractiva para muchas personas.

La trasparencia a nivel estatal deja mucho que desear, instituciones como Racsa, no revelan sus estados financieros y otra información. De esta paralización de uso de tecnología, usted ciudadano y yo, somos los más afectados. ¿Pero existen otras opciones?

Hablemos de Estonia

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estonia fue invadida por los soviéticos, perdiendo calidad de vida (contrario a su vecino independiente del norte: Finlandia). Luego de la ocupación, habiendo recobrado su independencia al final de los 80s, debían encontrar un nuevo rumbo para el país.

El gobierno estoniano vendió la mayoría de sus industrias, quedándose en la actualidad con 25 compañías. En ellas laboran unas 15,000 personas, acogidas al mismo régimen que las demás empresas privadas. Las Juntas Directivas no son una “piñata” electoral cada cuatro años: sus miembros los designa un comité independiente. Sus finanzas y decisiones gerenciales son auditadas y expuestas públicamente.

En materia de gobierno digital, Estonia es líder mundial. Desde el 2002, el gobierno emite una tarjeta para identificación ciudadana, tanto física (cédula de identidad) como digital (similar a nuestra Firma Digital). Actualmente el 99% de los servicios estatales están en línea, permitiendo al ciudadano acceder desde cualquier parte del mundo a realizar trámites. Imagínese la reducción en costos de planillas estatales, de espacio físico arrendado por el gobierno, tiempo y dinero suyo y mío ahorrado por la digitalización de servicios.

X-Road es el sistema fundamental para unir todas las bases de datos, permitiendo un funcionamiento e integración de cualquier servicio público o privado. Si por ejemplo un usuario de una clínica local tiene malestares, el médico accede al historial clínico del paciente, solicita medicina específica y la envía al domicilio registrado. El usuario realiza todo desde su hogar, y el médico desde la clínica, sin que sea necesaria la cita en persona.

¿Cuál es la diferencia?

Los estonianos eligieron políticos que no tienen temor a reducir la participación del Estado. Entienden las ventajas de incorporar la tecnología en el ámbito público, invitando al sector privado a unirse. Lejos de huir a la trasparencia, la buscan y promueven.

Mientras tanto en Costa Rica estamos fracasando en aprovechar la tecnología y el cambio, por temor a no saber qué hacer con muchos empleados y entidades del Estado. Preferimos la tradición en lugar de la eficiencia, perdiéndonos la ola de transparencia y empoderamiento ciudadano que la tecnología bien aplicada trae con sí.

A semanas de las elecciones es un buen momento de reflejar hacia dónde iremos en estos 4 años que vienen. Si Estonia, con un área menor a la nuestra y una población de menos de dos millones de habitantes ha logrado uno de los mejores niveles de Europa, con decisión en Costa Rica también podemos lograrlo.

PorStrahl

Caída libre por el guindo fiscal

Rodolfo Molina Meléndez

Hace ya poco más de una década desde que Costa Rica aceleró su problema de déficit fiscal. Durante más de quince años nos han insistido en la necesidad de más impuestos para resolverlo. Tanto aumenta el clamor por estos nuevos impuestos tanto igual aumenta el gasto reflejado en el presupuesto. Así acelera el estado sin control al guindo fiscal.

Harta discusión sobre el tema de nuevos impuestos para que quienes los reclaman terminen aceptando que ellos si acaso cubrirían apenas una fracción del déficit que ya superará el 7% del Producto Interno Bruto, y es hoy el más alto de los últimos 34 años. Por ello es necesario que nos hagamos la pregunta: ¿Qué nos podrá salvar? La respuesta se puede disecar en 3 de los síntomas que nos tienen hoy acá.

Aumento Desmedido del Gasto – Como respuesta a la Crisis económica del 2008 el gobierno central decidió disparar el gasto para así “mitigar” lo efectos de esta. Esta forma de atacar el problema lo que hizo fue postergar los efectos de la crisis con el agravante de que ahora el costo político de la solución es mayor. El estado ha sido incapaz de congelar la creación de plazas, ponerles una pausa a los aumentos anuales de los salarios de los empleados públicos y detener la creación de nuevas burocracias que ahogan la creación de nuevos empleos. Todo lo anterior con el pesar de que la Sala Constitucional ha manifestado que los pluses salariales no representan derechos adquiridos.

Limitaciones a la creación de empleo – Desde el 2008 hemos visto como se han creado nuevos impuestos como el de Personas Jurídicas que afectan a quienes quieren emprender un negocio. Al mismo tiempo los tramites para empezar un negocio han mejorado solo de forma marginal aun y cuando las tecnologías actuales deberían permitir realizar todos lo registros necesarios en tan solo unos cuantos días. Solo un mezquino podría decir que las importantes trabas para iniciar una empresa o bien contratar a una persona no son responsables del 10% de desempleo que nos ha acompañado durante este tiempo [para muestra la persecución de UBER].

Disminución de la Inversión Extranjera Directa – Si bien es cierto esta disminución se puede relacionar a la depresión económica del 2008 es necesario señalar la escaza iniciativa de los últimos gobiernos por incentivar la llegada de nueva inversión. El esquema de Zonas Francas no se ha ajustado a la realidad global, el precio de la electricidad no ha dejado de aumentar y los combustibles siguen aumentando de precio todo a pesar de que el petróleo ha visto sus precios más bajos en años. El panorama es especialmente gris sobre este apartado que tiene importante efecto sobre los fondos que recauda el estado (salarios, encadenamientos productivos, consumo, etc). La negativa del gobierno en oficio por ingresar a Costa Rica a la Alianza del Pacifico y la amenaza con negar las exenciones de Zona Franca dan luces de alarma que parecen ser ignorada mientras insisten por un impuesto como el IVA que encarecerá los encadenamientos productivos.

Dos caminos podemos tomar: uno es analgésico y es aumentar la ya alta carga impositiva para mantener el gasto solo para en unos cuantos años escuchar el clamor de nuevos impuestos. El segundo camino es integral y garantiza el crecimiento económico de todo el país.